En Clínica Dental Bocas Sanas, nos encontramos a menudo con pacientes en Tudela, Pamplona y Tarazona que sufren daños irreversibles debido al roce constante del metal contra sus dientes y encías. Si estás pensando en hacértelo o ya lo tienes, es fundamental que conozcas los riesgos del piercing en la lengua y cómo proteger tu sonrisa.
Los piercings orales se han convertido en una forma popular de expresión, especialmente entre los más jóvenes. Sin embargo, lo que suele empezar como una decisión estética puede acabar convirtiéndose en un problema de salud bucodental crónico. La boca es un entorno húmedo, oscuro y lleno de bacterias, lo que la convierte en un lugar de alto riesgo para cualquier tipo de perforación.
Los 5 riesgos del piercing en la lengua
Aunque el proceso de cicatrización sea correcto, el uso prolongado de un piercing en la lengua conlleva peligros mecánicos y biológicos:
- Fracturas y fisuras dentales: El hábito de «jugar» con el piercing chocándolo contra los dientes provoca microtraumatismos. Con el tiempo, esto causa fracturas en el esmalte, astillamientos o incluso la rotura de un contorneado dental o una corona.
- Recesión de las encías: El roce continuo del metal contra la encía (especialmente en la cara interna de los dientes inferiores) hace que esta se retraiga. Una vez que la encía se retrae, la raíz del diente queda expuesta, provocando sensibilidad dental de repente y aumentando el riesgo de pérdida dental.
- Infecciones bacterianas: La boca alberga millones de bacterias. Una perforación es una puerta abierta para infecciones que pueden propagarse al resto del cuerpo o causar una inflamación severa de la lengua que dificulte la respiración.
- Alteraciones del gusto y el habla: El piercing puede dañar terminaciones nerviosas, afectando a la sensibilidad de la lengua o provocando dificultades para pronunciar ciertos sonidos correctamente.
- Hipersalivación y mal aliento: La presencia de un objeto extraño estimula la producción de saliva en exceso y facilita la acumulación de placa bacteriana alrededor del perno, causando halitosis.
Consejos si ya tienes un piercing en la lengua
Si ya has decidido llevarlo, en Clínica Dental Bocas Sanas te recomendamos seguir estas pautas para minimizar los daños:
- Materiales biocompatibles: Sustituye el metal por materiales más «amables» como el polímero quirúrgico o el teflón. Al ser más blandos que el esmalte, reducen el riesgo de fracturas.
- Higiene extrema: Limpia el piercing después de cada comida con un cepillo suave. Además, el uso de enjuagues bucales sin alcohol es clave para mantener la zona desinfectada sin irritar la mucosa.
- Revisiones frecuentes: Acude a tu revisión dental periódica para que podamos comprobar que no hay pérdida de hueso o retracción de encías incipiente.
- Evita el «Tic» de morderlo: Sé consciente de los movimientos de tu lengua. Chocar el piercing contra los dientes es la causa número uno de urgencias dentales por rotura.
Señales de alerta: ¿Cuándo quitarlo?
Si notas que la zona está muy roja, te duele de forma persistente, tienes fiebre o ves que tus dientes de abajo se ven «más largos» (señal de retracción), es momento de retirar el piercing y visitarnos de inmediato.
En Clínica Dental Bocas Sanas, nuestra prioridad es que te expreses como quieras, pero con salud. Un piercing puede ser temporal, pero el daño en tus encías o el esmalte puede ser para toda la vida.
¿Llevas un piercing y notas molestias o sensibilidad?
¡No esperes a que el daño sea mayor! Pide tu cita en Clínica Dental Bocas Sanas. Realizaremos un chequeo completo para asegurar que tu salud bucodental está a salvo.

